"QUIEN ES DUEÑO DE TU TIEMPO, ES DUEÑO DE TU MENTE,
POSEE TU PROPIO TIEMPO Y POSEERÁS TU MENTE" (José Argüelles).
[ La cronología actual del tiempo diseñada por el Papa Gregorio XIII, quien fue pontífice de la iglesia católica desde 1572 a 1585, contradice incluso lo estudiado por personas de ciencia como Einstein quien describe que el tiempo es relativo a cada individuo dependiendo de diversas variables, y también se habla del calendario Maya el cual se define como sincrónico, y que esa misma sincronía esta relacionada con la vida, con la naturaleza y el universo mismo. ]
Para muchas personas la mejor etapa de su vida es cuando eres niño, se entiende que cuando un individuo nace, no tiene ningún conocimiento implícito, sus acciones como llorar, comer e imitar son puro "instinto humano", lo cual pone en evidencia información científica sobre la adaptación de las especies, la madre y el padre transfieren código genético con datos sobre comportamientos y reacciones ante determinadas situaciones, esto lo podríamos interpretar como sincronía, la naturaleza hace su trabajo de conectar información y llevar a cabo procesos para crear humanos.
Con este mismo principio y tratado en primera persona hablare de un concepto del tiempo el cual llegue a formar cuando era un niño de 6 años; donde el tiempo sucedía más en el presente y relativo a mi realidad. Fue así como jugando con ideas mentales viajaba en el tiempo específicamente al futuro y reducia conscientemente el tiempo trazando vectores o haciendo una marcas en la longitud de tiempo en la llamada cuarta dimensión, es así como lograba despertar a las 5:30 de la mañana trazaba mi vector de inicio y cuando el camión escolar me podía llevar a mi casa como a las 2 de la tarde, inmediatamente trazaba mi vector final.
La idea era no pensar cuando o en que momento llegaría el vector final, solo pensaba en disfrutar el presente en vivirlo y sacar el mejor provecho y lo más importante del ejercicio mental, no volteaba a ver el reloj que estaba arriba del pizarrón, conscientemente sabía que llegaría en algún momento del día a mi casa a comer, jugar y ver televisión.
Fue así como en algún momento de mi niñez tracé un vector de inicio y solo me visualice adulto muchas veces solo con sueños. Y ahora trazo los vectores de todo lo que he soñé y se me ha cumplido.
Simplemente asumo que todo lo que algún día e soñado algún día llegara siempre y cuando no deje de hacer lo necesario para lograrlo. El mismo Einstein decía:
"Somos arquitectos de nuestro propio destino."
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